{"id":3527,"date":"2018-07-20T10:27:54","date_gmt":"2018-07-20T13:27:54","guid":{"rendered":"http:\/\/prensa.bienaldelchaco.org\/?p=3527"},"modified":"2018-07-20T13:50:03","modified_gmt":"2018-07-20T16:50:03","slug":"periodista-cordobes-relata-la-experiencia-de-las-bienales-que-cubre-hace-30-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/prensa.bienaldelchaco.org\/2018\/periodista-cordobes-relata-la-experiencia-de-las-bienales-que-cubre-hace-30-anos\/","title":{"rendered":"Periodista cord\u00f3bes relata la experiencia de las Bienales, que cubre hace 30 a\u00f1os."},"content":{"rendered":"<p>Durante toda la semana, Resistencia recibi\u00f3 la visita de trabajadores de medios de prensa de Argentina y agencias internacionales, quienes compartieron con asombro la experiencia de la Bienal 2018<\/p>\n<p>Alejandro Mareco es un periodista cordob\u00e9s que ha ligado su profesi\u00f3n a Resistencia mediante la cobertura de los concursos de escultura que abren las puertas de la capital del Chaco al mundo.<\/p>\n<p>Redactor del tradicional peri\u00f3dico &#8220;La Voz del Interior&#8221; ha relatado el fen\u00f3meno de las bienales desde su primera edici\u00f3n, hace 30 a\u00f1os y lo plasma en un art\u00edculo lleno de an\u00e9cdotas y colorido; como as\u00ed tambi\u00e9n en un poema al que llam\u00f3 &#8220;Viruta&#8221;<\/p>\n<p><strong>Resistencia y su \u201cbello destino\u201d, una historia conmovedora<\/strong><\/p>\n<p>Cada vez que vuelvo a Resistencia y me pongo en marcha hacia a la Bienal, la primera impaciencia que siento es por encontrarme con algunas de las caras de entonces, las de siempre.<\/p>\n<p>La segunda impaciencia es por acercarme al sitio donde est\u00e1n los escultores en plena lucha para hacer que la materia se rinda ante la fuerza de una idea, de un acto creativo.<\/p>\n<p>Las dos cosas son, antes que nada, fuentes de emoci\u00f3n. Como la belleza que sucede a orillas del R\u00edo Negro: todo forma parte de ella, los artistas, los apasionados de la Fundaci\u00f3n Urunday, el pueblo del Chaco y el alma de la ciudad de Resistencia.<\/p>\n<p>Ese \u201cbello destino\u201d com\u00fan, sobre el que tanto ha insistido Fabriciano todos estos a\u00f1os, no ser\u00eda posible si faltara alguno de esos ingredientes.<\/p>\n<p>En esas caras de la primera impaciencia puedo reconocer mi propio rastro, la conmoci\u00f3n original. Llegu\u00e9 por primera vez en la segunda edici\u00f3n del entonces Concurso Nacional de Escultura en Madera, en 1989, luego de que gente de la organizaci\u00f3n presentara personalmente en C\u00f3rdoba la invitaci\u00f3n en el diario La Voz del Interior.<\/p>\n<p>Enseguida que llegu\u00e9,me impregn\u00f3 el coraz\u00f3n un \u00e1nimo especial: hab\u00eda en la espesura del aire esa sed de los so\u00f1adores convencidos de que es posible modelar el futuro y darse un destino.<\/p>\n<p>Pude reconocer esa ansia en las numerosas esculturas en las calles, en la convicci\u00f3n del grupo de hacedores que sosten\u00eda la idea del concurso, en la pasi\u00f3n de la palabra de Efra\u00edn Boglietti y el alma del Fog\u00f3n de Los Arrieros y, sobre todo, en el gesto afectuoso y abierto del pueblo de Resistencia.<\/p>\n<p>En la Plaza 25 de Mayo la gente se arrimaba a los escultores con mate y tibiezas, dispuesta a ofrecer primero su mejor sentimiento y la franqueza de su curiosidad. N\u00f3 s\u00f3lo se acercaba a ver, sino tambi\u00e9n a compartir; sobre todo a sentir.<\/p>\n<p>S\u00ed, en la joven Resistencia, en el viejo y nuevo Chaco, se estaba amasando una identidad tan real como singular. Todo era muy conmovedor: la ciudad guardaba un cielo especial para los escultores, casi un para\u00edso para el arte de las formas. Hab\u00eda otros concursos en el pa\u00eds, pero la raz\u00f3n y la pasi\u00f3n existencial de \u00e9ste lo situaba en otra dimensi\u00f3n.<\/p>\n<p>De aquellos so\u00f1adores originales, tengo el recuerdo inmenso de Reynaldo Mart\u00ednez, su manera c\u00e1lida de recibir, as\u00ed como el amoroso y contagioso modo de hablar de las cosas del concurso.<\/p>\n<p>Fabriciano G\u00f3mez era, claro, el hombre de la inspiraci\u00f3n fundadora, el inmenso, reconocido y premiado artista que quer\u00eda sembrar en su tierra. Pero hab\u00eda un rasgo particular que apuntalaba su aura: su manera profunda y sentida de dar y recibir abrazos, a veces s\u00f3lo con sus ojos peque\u00f1os.<\/p>\n<p>Ese decir, en Resistencia, no hab\u00eda modo de mantener cerradas las puertas del afecto, de ver y vivir esos d\u00edas sin emocionarse.<\/p>\n<p>Aquel a\u00f1o se cre\u00f3 la Fundaci\u00f3n Urunday, un gran acto de lucidez que revelaba el grado de conciencia y responsabilidad del grupo con lo que hab\u00eda conseguido construir.<\/p>\n<p>Muchos vaivenes pol\u00edticos e hist\u00f3ricos sobrevendr\u00edan en estos 30 a\u00f1os, pero el viejo sue\u00f1o sigui\u00f3 su rumbo claro: \u201cHacer del arte un bien del pueblo\u201d, como dice Fabriciano.<\/p>\n<p>Toda la comunidad chaque\u00f1a, pueblo y autoridades, asumieron la fecundidad de ese \u00a0destino que hab\u00eda entre manos.<\/p>\n<p>Y al cabo de asistir a este esplendoroso camino de tres d\u00e9cadas, una de las maravillas que m\u00e1s iluminan la marcha ha sido la r\u00e1pida y enorme evoluci\u00f3n conceptual del encuentro, de lo particular a lo universal.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 por afirmar la pertenencia cultural regional, con la transformaci\u00f3n de la madera chaque\u00f1a en arte, y el urunday como s\u00edmbolo del prodigio arbolado de la naturaleza de la provincia.<\/p>\n<p>S\u00f3lidas las ra\u00edces, pronto la inquietud se abri\u00f3 a otros materiales y estilos. Entonces, se dej\u00f3 venir el mundo a trav\u00e9s de los concursos latinoamericanos y la Bienal Internacional, \u00a0que finalmente termin\u00f3 convirtiendo a Resistencia en un amparo universal para los escultores.<\/p>\n<p>Pasan las ediciones, y siempre que vuelve a Resistencia vuelve a emocionarse con la dimensi\u00f3n de esta haza\u00f1a cultural anclada en el pueblo. Es verdadera, profundamente verdadera, y eso queda revelado cada vez que uno se asoma al Parque 2 de Febrero.<\/p>\n<p>Por eso la impaciencia primera por volver a ver aquellas caras, la que hicieron posible que en Resistencia floreciera un tesoro del arte y la cultura Argentina.<\/p>\n<p>Por eso la segunda impaciencia por ver a los escultores en acci\u00f3n: s\u00ed, la belleza sigue ah\u00ed, otra vez ofreciendo la intimidad de su alma. Uno hasta puede estremecerse con s\u00f3lo presentir las respuestas creativas a consignas siempre tan inspiradas, como las de este a\u00f1o: \u201cIdentidad en movimiento\u201d.<\/p>\n<p>Es una consigna que bien pod\u00eda describir a la ciudad y su amor por las esculturas.<\/p>\n<p>Toda Resistencia es una identidad en movimiento, y durante una semana se la ve all\u00ed, en el Parque 2 de Febrero, echando virutas, chispas y polvo en busca del coraz\u00f3n definitivo que est\u00e1 guardado en la materia.<\/p>\n<p><strong>Sentimiento y canci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Como testimonio de la huella profunda que dej\u00f3 en mi coraz\u00f3n mi primer encuentro con resistencia y su pasi\u00f3n por las esculturas, escrib\u00ed una canci\u00f3n. Por seguir la historia, luego modif\u00edcar\u00eda la \u00faltima parte de la letra. Aqu\u00ed este sentimiento de tr\u00e9s d\u00e9cadas que se llama<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u201cVirutas\u201d<\/strong><\/p>\n<p><strong>Un rumor de sierras<\/strong><\/p>\n<p><strong>las hachas al sol y la madera<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfcu\u00e1nto tarda el coraz\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong>en ver la luz de la belleza?<\/strong><\/p>\n<p><strong>Julio en la plaza de Resistencia<\/strong><\/p>\n<p><strong>se hacen virutas las impaciencias<\/strong><\/p>\n<p><strong>Y antes de que se apague la ciudad<\/strong><\/p>\n<p><strong>bajo el silencio<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los escultores tallar\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p><strong>el \u00e1rbol de la libertad<\/strong><\/p>\n<p><strong>y en mi pa\u00eds<\/strong><\/p>\n<p><strong>en mi pa\u00eds<\/strong><\/p>\n<p><strong>tendremos luz y eternidad<\/strong><\/p>\n<p><strong>En cada tronco<\/strong><\/p>\n<p><strong>va el ardor de un Chaco azul<\/strong><\/p>\n<p><strong>que siempre sue\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p><strong>Son sus viejos montes y sus r\u00edos<\/strong><\/p>\n<p><strong>brava quimera<\/strong><\/p>\n<p><strong>Julio en el Domo de Resistencia<\/strong><\/p>\n<p><strong>la gente acerca mate y tibieza<\/strong><\/p>\n<p><strong>Y antes de que se apague la ciudad<\/strong><\/p>\n<p><strong>bajo el silencio<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los escultores tallar\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p><strong>la piedra de la libertad<\/strong><\/p>\n<p><strong>y en este mundo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>en esta tierra<\/strong><\/p>\n<p><strong>en este porvenir<\/strong><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>tendremos luz y eternidad<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante toda la semana, Resistencia recibi\u00f3 la visita de trabajadores de medios de prensa de Argentina y agencias internacionales, quienes compartieron con asombro la experiencia de la Bienal 2018 Alejandro Mareco es un periodista cordob\u00e9s que ha ligado su profesi\u00f3n a Resistencia mediante la cobertura de los concursos de escultura que abren las puertas de &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":3531,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[44],"tags":[96],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/prensa.bienaldelchaco.org\/2018\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3527"}],"collection":[{"href":"https:\/\/prensa.bienaldelchaco.org\/2018\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/prensa.bienaldelchaco.org\/2018\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/prensa.bienaldelchaco.org\/2018\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/prensa.bienaldelchaco.org\/2018\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3527"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/prensa.bienaldelchaco.org\/2018\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3527\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3561,"href":"https:\/\/prensa.bienaldelchaco.org\/2018\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3527\/revisions\/3561"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/prensa.bienaldelchaco.org\/2018\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3531"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/prensa.bienaldelchaco.org\/2018\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3527"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/prensa.bienaldelchaco.org\/2018\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3527"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/prensa.bienaldelchaco.org\/2018\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3527"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}