Del 17 al 26 de julio, el Parque 2 de Febrero vuelve a ser taller a cielo abierto. Diez escultores consagrados —seleccionados entre 439 postulaciones de 70 países— compiten en el Certamen Internacional, mientras siete artistas más despliegan su oficio en el Décimo Encuentro de Escultores Invitados, con libertad total de técnica y material.
Certamen Internacional (mármol travertino y/o acero inoxidable):
Certamen Internacional (base: mármol travertino de San Juan y/o acero inoxidable, cada escultor elige o combina):
Néstor Vildoza (Argentina) — Pino quebrado, en acero inoxidable: el metal industrial se encuentra con la materia vegetal que resiste.
Alex Sorokin (Bielorrusia) — Movimiento Cuántico II, en piedra: intenta dar forma a lo que la física cuántica apenas empieza a nombrar.
Georgi Minchev (Bulgaria) — Fragmento de algo más grande: módulos geométricos que ponen en tensión movimiento y quietud, realidad y virtualidad.
Mauricio Guajardo (Chile) — Cubo etéreo: juego de luz y vacío para capturar un instante suspendido dentro de la piedra.
José Carlos Cabello Millán (España) — Dualidad en movimiento: base y cúspide miran hacia lados opuestos, unidas en un equilibrio que solo existe en tensión.
Francesca Bernardini (Italia) — Lugar seguro: la imagen del nido como símbolo de hogar, cuidado y comienzo.
Anna Teresa Rasinska (Polonia) — Fiat Lux (Hágase la luz): parte de la expresión bíblica para explorar la forma y sus transformaciones.
Furkan Depeli (Turquía) — Kair-Onos: contrapone Khronos y Kairos, sobre identidad y permanencia.
Lyudmyla Mysko (Ucrania) — Metaestructura: el orden oculto que conecta espacio, tiempo y conciencia.
Ulash Urakov (Uzbekistán) — Poesía, en mármol travertino: tallado como un verso lento, hecho de curvas y silencio.
Encuentro de Escultores Invitados (técnica y material libres):
Desirée de Ridder (Argentina) — Rugido de fuego, en barro cocido, con fuego: tótem en homenaje al yaguareté del monte chaqueño.
Carola Zech (Argentina) — De la serie Nosotros, instalación de espejos: el público la activa, generando nuevos vínculos con cada movimiento.
Norma Siguelboim (Argentina) — El sol: color traslúcido y geometría para “retener un momento de luz”.
Eka Acosta (Suecia) — Aguará guazú, en malla de alambre: silueta fantasmal de un cánido en extinción.
Rafael Blasco Ciscar (España) — Dolmen, en hormigón y aluminio: entre el menhir arcaico y el resto industrial.
Lucas Caricato (Argentina) — Hípiconauta, assemblage con materiales de descarte: funde caballo, jinete y máquina en una criatura nueva.
Oscar Leiva (Chaco, Argentina) — Memoria del río, en madera: un cardumen que emerge del tronco.
Diecisiete orígenes, diecisiete oficios, una misma vocación: la de convertir la materia en patrimonio público. Al cabo de los días de trabajo, las obras se sumarán a las más de 700 esculturas que ya distinguen a Resistencia como la Ciudad de las Esculturas.


