Hay formas que no eligen un solo sentido. Suben y bajan, se separan y se sostienen, avanzan sin resignar la línea recta que las contradice. José Carlos Cabello Millán, escultor español, trabaja justamente ahí, en ese punto donde dos direcciones conviven. Su base y su cúspide miran hacia lados opuestos, como si quisieran desprenderse una de la otra, y sin embargo quedan unidas: un equilibrio que solo existe porque está en tensión.
Cabello Millán llega a la Bienal Internacional de Escultura del Chaco con Dualidad en movimiento, un proyecto que traduce en volumen ese diálogo entre estabilidad e inestabilidad. Nacido en Madrid en 1968, es Licenciado en Bellas Artes con especialidad en escultura por la Universidad Complutense de Madrid, y desde entonces desarrolla una obra centrada en la investigación formal y en la búsqueda de armonía entre materia, emoción y entorno.

Boceto de “Dualidad en Movimiento”, de José Carlos Cabello Millán.
Su recorrido atraviesa simposios y concursos en más de veinte países —Omán, Egipto, Canadá, Uzbekistán, Dubái, Arabia Saudita, Israel, Corea, Argentina, Eslovenia, Portugal, Francia, Irán, Suiza, Kosovo, Italia, Bolivia, México, Chile, Rusia, Estados Unidos y Tailandia, entre otros—. Entre sus reconocimientos se destacan el Primer Premio de la IV Bienal de Escultura al Aire Libre de Ogrove, España (2017); el Primer Premio “Victorio Macho” del Ayuntamiento de Palencia y el Primer Premio del XIV Encuentro Internacional de Escultura en Piedra de Rosario, Argentina (ambos en 2006); y su participación en el Simposio Internacional de Escultura de Riyadh, Arabia Saudita (2023).
La Bienal Internacional de Escultura del Chaco tendrá lugar del 17 al 26 de julio de 2026 en Resistencia, una de las ciudades elegidas por el turismo de invierno en el país. Cabello Millán desembarca con su proyecto de dualidad, dispuesto a tallar el equilibrio en piedra.


