En un entremés del acto de premiación de la Bienal 2026, hubo un momento especial que se corría de la trama esperada. Fue un homenaje sorpresa a una gestora cultural que ocupara por años la cartera de cultura del Chaco, diputada provincial, con el título de Honoris Causa por la UNNE entre otros hitos de su currículum. Pero más allá de ellos, su entrega a la amistad, al trabajo, a la gestión de ideales; una mujer de sencillez extraordinaria y que continúa su magia iluminando nuestra cultura.
Estamos hablando de Marilyn Cristófani que tuvo el merecidísimo reconocimiento de la Fundación Urunday acompañando desde los primeros días la gesta escultórica y permanece al presente. Codo a codo.
A continuación las palabras de la FU previas al reconocimiento:
“Próceres. Héroes; Prohombres, promujeres; Líderes, servidores…
Tienen en común el entendimiento de que la vida se justifica en la acción.
Con fe testaruda, con una entrega no movilizada por el lucro
Llenan las horas esculpiendo sus ideales, sin cejar, hasta que aparezca la obra.
Reconocemos a un cacique Yasholí que se inmola con sus bárbaros en la última batalla contra el blanco mostrándonos la vara del honor.
O a un conductor de pueblos como el general Dónovan con su actitud paternal y amorosa hacia los primeros inmigrantes italianos que fundan esta ciudad.
Distinguimos al servidor civil en la figura de aquel doctor Perrando, yendo por las madrugadas heladas en su alazán, a alguna lejana chacra para hacer las curaciones del enfermo.
Jerarquizamos al prohombre en un Juan Ramón Lestani logrando con su arenga una pueblada intelectual por la provincialización del Chaco.
Pero… logramos interceptar al héroe cultural?
Lo categorizamos?
Solo diremos que acá, en el Chaco, tenemos una mujer
que dedicó sus días y sus noches a la cultura.
Que tuvo la visión de los adelantados; La persuasión del líder; La lucidez para aplicar respuestas a la sed de la comunidad
Que materializó ideas brillantes. Que es cariñosa, amable, sensitiva
Y que podría decirse que pasa desapercibida porque siempre anda vestida de sobriedad.
Marilyn Cristófani, la Fundación Urunday quiere agradecer tu amistad, tu compromiso, tus hechos, tu bondad.
Y te reconoce como una prócer cultural a sabiendas que en los días del mañana te retratarán los libros…”



