Después de casi cuatro décadas de trayectoria, poniendo música en escenarios de la talla de Conmebol en Asunción, Buenos Aires, México y Cancún, Armandi —el DJ y productor más reconocido de Chaco, Corrientes y Misiones— eligió esta noche, en la Noche de Premiación de la Bienal Internacional de Escultura del Chaco 2026, para dejar una de las definiciones más fuertes de su carrera: “lo que se siente hoy, en esto que es nuestro, de mi Chaco querido, es algo que nunca sentí”, asegura. “Siento el cariño de la gente, y que cada sacrificio valió la pena. Un broche de oro para mi gran carrera.”
Esa devoción del público chaqueño no es casualidad, según él mismo explica: “creo que mi público es fiel, al margen de la curaduría, que es constante. Pero más que nada porque ellos ven y sienten lo que hago, y doy todo por y para ellos en cada evento”. Una entrega que, dice, se sostiene en un aprendizaje que lo marcó desde el principio de su carrera: “el mejor aprendizaje que me marcó y me dejó es la constancia y el sacrificio hacia lo que uno ama hacer”.
Que Armandi elija justamente esta noche —la que corona a los escultores ganadores del Certamen Internacional— para hablar de “broche de oro” no es un detalle menor: confirma que la Bienal, además de consagrar obras de arte, también es el escenario donde el talento local encuentra su propio reconocimiento, tocando en casa, frente a su propia gente.


