Maxi Pachecoy, nacido en Resistencia, es uno de los referentes actuales de la canción popular argentina: cinco discos editados y colaboraciones con nombres como Teresa Parodi, Peteco Carabajal, el Chango Spasiuk, Silvina Garré y Javier Calamaro. Empezó a tocar la guitarra a los ocho años, en esta misma ciudad, de manera autodidacta; se recibió de abogado, pero la profesión quedó en el camino cuando la música se impuso. Su repertorio no responde a una sola etiqueta: zambas, chacareras, chamamé, candombe y canción pop/rock conviven en un cancionero propio que también incluye versiones de clásicos —su disco más reciente, “El Secreto” (2020), producido por Popi Spatocco, es precisamente eso: una vuelta a la raíz folklórica de su infancia—. Hoy, en la Bienal, ese regreso se completa: vuelve a Resistencia como uno de los suyos, con un repertorio que mezcla versiones de clásicos y temas propios.
Si algo caracteriza a Maxi Pachecoy y su musica es su naturaleza cambiante. Esa mixtura entre el rock, el folklore, el genero pop, la balada, hacen de el un artista intimo y sui generis. Quizas el valor de los grandes artistas sea la posibilidad de darse en la musica la posibilidad del cambio, la experiencia y el experimento. Esto da como resultado un artista popular, sensible y con una gran praxis. Una nueva demostracion de esta sonoridad se dara hoy en el Escenario Central a las 19:30, al aire libre, para todo publico, en una tarde noche que promete.
Un nuevo comienzo, de una nueva Bienal del Chaco, en este 2026. Acercando el arte al pueblo, al aire libre, la Bienal Internacional de Escultura se centra una vez mas en hacer el arte un bien de todos.


