Al ingreso del Domo del Centenario se ve de lejos. Una casa, un puesto, un refugio, es decir la obra tamaño real “Horno de barro” ejecutado por Monte Raíz y el Centro Integral de Permacultura. Este lugar, ubicado en una de las entradas para la Bienal de Escultura 2026, está pensado desde Fundación Urunday y la marca Sototur.
Cita las señaléticas alrededor: “No vinimos a enseñar cómo construir un stand. Vinimos a compartir una forma diferente de relacionarnos con la naturaleza”. El horno de barro está hecho de palma, tacuara y paja brava. Completan las terminaciones de este espacio sillas de quebracho blanco y colorado, cortezas de monte, ramas de lapacho y lienzo. Nidos de horneros y espineros, así como panales de abejas y avispas del monte terminan de decorar su entrada.
La construcción responde a una metódica tradicional bajo los fundamentos de la permacultura: sostenible, accesible y de alta durabilidad. Es fundamental la recolección de la materia prima sin devastar el monte, teniendo un acceso respetuoso que permita la regeneración.
“Esto refleja la identidad chaqueña, nuestro patrimonio natural y revaloriza los conocimientos de los pueblos originarios. Refleja también a nuestra ave nacional y a los argentinos, lo que nos caracteriza: el trabajo, la humildad y la sencillez”, comentó Enzo Díaz, encargado del área de Viajes Salvajes de Sototur.
Además, al espacio le acompaña el sonido. Como la Bienal “también se escucha”, la canción El Rito de la Forma de Marta Pereyra y Luis A. Devincenzi homenajea este encuentro escultórico. La obra musical recorre la historia y el espíritu de este “rito del arte que resiste y florece”; como dice su coro.
Alrededor de la casita natural, se puede leer información la flora autóctona, así como la postura que tienen estos espacios sobre la convivencia con y en la naturaleza.





