Desde el Museo La Neomudéjar de Madrid se gestionó la participación en la Bienal del Chaco del español Rafael Blasco Ciscar en el X Encuentro Nacional de Escultores Invitados. Su co-director, Néstor Prieto, habló acerca de las impresiones que le deja el certamen escultórico de Resistencia.
“La bienal ya nos resonaba desde hace mucho tiempo, porque trabajamos mucho en diferentes bienales, y la Bienal del Chaco como que la teníamos en resonancia”, a la que calificó de “singular y diferencial”.
La principal diferencia que marcó con otras bienales es que las demás por lo general son grandes eventos donde se crean instalaciones, que una vez terminadas, se muestran al público, pero en Chaco es algo completamente diferente.
“Ver los 10 bloques de mármol y a todos los artistas trabajando codo con codo, entre la nube de polvo, eso es algo verdaderamente espectacular. O, por ejemplo, con los artistas jóvenes, (Premio Desafío) que están todos trabajando la madera también codo con codo, esa parte de formación que es tan importante, lo convierte en algo realmente singular, completamente sublime” agregó.
Según su percepción, hay un amor de todo el pueblo del Chaco con la Bienal. “Allí donde vamos a desayunar, a donde vamos a tomar un café, cada vez que decimos que estamos dentro de la Bienal, a la gente se le despierta una sonrisa y lo notan como algo suyo”, contó.
Por otro lado, Prieto adelantó que junto con la Fundación Urunday el Museo Neomudéjar trabajan en un convenio marco para traer obras desde España y llevar algunas del Chaco a Europa.
“En eso estamos trabajando ahora y estamos a punto de firmar el convenio”, finalizó.


