Furkan Depeli es el más joven entre los escultores internacionales de la Bienal del Chaco 2026. Paradójicamente, su obra Kair-Onos habla del tiempo.
El entrecruce de los dioses Khronos y Kairos el yo entre el devenir y la permanencia, la silenciosa verdad que habita en la piedra. “Mi idea principal, basada en esta ontología, significa entender el universo como uno solo, ese es el mensaje”, sintetiza.
Expresivo en sus movimientos cuando esculpe, Furkan confiesa cómo se relaciona con la roca sanjuanina: “Como es piedra natural, tiene algunos huecos dentro de ella y una textura muy única en su interior. Es realmente interesante cuando intentas investigar formas, dentro del enorme bloque”. Esboza una sonrisa divertida cuando aclara que le gusta que las sorpresas surjan y no saber qué va a pasar a continuación.
El artista de Turquía describe su paso por la Bienal del Chaco como un festival. “Ahora que lo estamos viviendo, es realmente grandioso tener este público visitándonos. Subraya la hermandad y el intercambio que se genera durante el proceso: “lo que estamos haciendo aquí, estamos produciendo juntos, no sólo por nosotros mismos”.
El escultor describe esta forma colaborativa de trabajo y reafirma su encanto por ello. Sin embargo, usa la expresión “es increíble y también suena increíble”. La elección de palabras puede ser un guiño para una caracterìstica propia: la mayor parte del tiempo, Furkan trabaja escuchando música.
“Es interesante cuando intentan entender lo que estoy haciendo. Intentan ver cómo va la forma. Me gusta mucho intentar acercarme e intentar responderle a la gente para que ellos entiendan lo que estoy haciendo y cuál es el concepto de lo que hago”, explica sobre su interacción con el público.










