El escultor de Bielorusia, Alex Sorokin, trabaja sobre lo inesperado, la sorpresa. Y busca plasmar las partículas de luz del movimiento que se genera sobre el mármol. El título de su obra es Movimiento Cuántico II.
“Lo que a mí me gusta es que en este mundo hay lugar para lo inesperado, la sorpresa y la manera de plasmar esto en mi escultura es a través del movimiento: allí se ven plasmadas las partículas de luz que representan tal movimiento”, explica.
Pero la sorpresa y lo inesperado también fue parte de su propia experiencia cuando logró recorrer Resistencia y observar las esculturas de la ciudad. Los 10 escultores que participan de la Bienal Internacional de Escultura, tuvieron la posibilidad de realizaron un CityTour donde lograron apreciar el arte en el espacio público. Y para su sorpresa, le impresionó muchísimo que en una ciudad que no es grande, haya tal cantidad de esculturas modernas, “porque ni siquiera en Europa se ve este tipo de cosas”.

A esto, Sorokin agregó que su asombro también se dio porque en otras partes del mundo hay esculturas grandes de alrededor de 5 metros o más, pero en Resistencia “las esculturas son pequeñas, algo que en Europa no se ve, debido a que las vandalizan”.
“Acá la gente las cuida, están preservadas muy bien” remarcó.
Por otro lado, también descató el acercamiento del púbico en el certamen de competición, ya que “las personas se detienen a filmar, a sacar fotos y a leer la descripción de la obra en el cartel”.


