Anna Rasinska, la escultora polaca que participa de la Bienal Internacional de Escultura 2026, se vio sorprendida por cómo los ciudadanos se interesan por el arte público, lo que para ella significa que aprecian su valor.
A diferencia de Europa, donde las obras se aprecian dentro de los museos, aquí, la gente logra hacerlo al aire libre y eso genera que se aprecie mejor y se le da un valor de las esculturas. “La gente tiene mucho interés por el arte y la escultura en general”, dijo. Y en relación a lo que opina sobre que una de sus obras quede en Resistencia, consideró: “No es que simplemente va a ser una escultura y ya está, va a ser lo contrario, van a poder disfrutarla y apreciarla: obviamente eso me hace sentir feliz y a gusto”.
Su obra “Fiat Lux”, refiere a la frase bíblica “Hágase la luz” y al respecto explicó que para los escultores siempre es importante tener buena luz”. “Los escultores juegan mucho entre la luz y la sombra, tratamos de posicionar la piedra para que se aprecie, porque si no habría cosas que no serían posibles de verlas” sentenció.
Acerca del material con el que trabajó en esta bienal, reconoció que el mármol travertino “es difícil, complicado”. “Es difícil de cortar, de separar y a veces internamente puede tener una consistencia diferente, puede ser más duro adentro, así que es desafiante”.


