Conocimos a Francesca, la italiana que esculpe un nido de mármol en la Bienal del Chaco 2026.
Francesca Bernardini nació el año 1974 en Carrara, Italia. Estudió Bellas Artes y se graduó en la Academia de Bellas Artes (1999). Durante sus estudios trabajó en varios talleres de escultura de Carrara donde aprendió las técnicas tradicionales de talla en mármol. Sus esculturas son profundamente íntimas. Están arraigadas en recuerdos, emociones, deseos y experiencias personales que toman forma en volúmenes compactos y aparentemente serenos. Antes de enfrentarse al bloque de piedra, suele dibujar, anotar, dejar que la idea madure. Después, trabaja directamente el material, salvo en el caso de las obras monumentales, donde crea primero un modelo a pequeña escala.
Realizó exposiciones en Hong Kong, Chile, China, Alemania, Luxemburgo, Japón, España, Australia, Polonia, Suiza y Bélgica. Participó de simposios de España, Marruecos, Alemania, Italia, Chile, Ucrania, China, Irán, Brasil, Albania, Taiwán, Francia, Luxemburgo y Portugal. Nunca había conocido Argentina.
Conversamos con ella en pleno certamen, cuando el bloque de mármol ya tenía una forma completamente distinta, ovalada y aparentemente frágil.
Francesca Bernardini es una de las escultoras internacionales que trabaja sobre mármol en la edición 2026.
Sobre Argentina
Me gusta mucho este pueblo, porque se siente una buena energía, una energía positiva. También me gusta mucho en la calle mirar las esculturas. Ninguna obra tiene vandalismo. Esto es muy, muy bello. Molto importante (Muy importante). Un rispetto (Un respeto) increíble per l’arte (por el arte). Questo è (Esto es) importante, sentenció. Yo vengo de Carrara. Es una ciudad famosa por el mármol, dónde predominan las canteras de mármol. Me siento cómoda acá porque es muy parecido a Italia: la gente es amable, todos hablan muy parecido y mucho. Y la comida es riquísima.
Sobre la obra “Lugar seguro”
El nido es el primer horizonte que encontramos; una maraña de hilos, manos, pensamientos y cuidados que se convierte en hogar, un lugar donde lo pequeño se prepara para el mundo, donde la esperanza echa raíces antes de emprender el vuelo. Esta escultura celebra la vida y el cariño. Para recordar que todo viaje comienza con la bienvenida. Francesca trabajó mucho tiempo con el tema del nido: “El nido para mí es como la casa, mi familia, mis amigos, pero también un mensaje universal para mantener seguro este mundo”, cerró, tajante: “No deberían haber más guerras.”
Actualmente la escultura en porceso que estaba ovalada y maciza va tomando forma ahuecada al centro, va tomando forma de nido.

“La escultura de Francesca, ‘Lugar Seguro’, antes de ser elevada para poder ahuecarla. Bien acompañada por los compañeros de FU y una perrita, que se sentía segura.”


