VII Encuentro de Maestros Artesanos Argentino transcurre en el Salón de Usos Múltiples, frente al predio donde trabajan los escultores internacionales. De 10 a 22 horas, se puede disfrutar de más de 80 maestros artesanos no sólo de Argentina, sino también de países limítrofes como Paraguay y Perú.
Desde la zona centro del país, norte y litoral, maestros y maestras de su oficio ofrecen una gran variedad de producción artesanal. Priman la madera, el tejido y la cerámica. Cada material, además, da múltiples formas. Por ejemplo, en madera se encuentran utensilios, juguetes, instrumentos y luthería.
La joyería y platería, la forja de cuchillos y el cuero en diferentes usos (calzados, indumentaria y elementos rurales) son recurrentes. La cestería, el vidrio, el fileteado, la artesanía en hueso y piedra también están presentes de forma única.
La rodocrosita es una piedra que tiene en Catamarca su propia leyenda, Rosa del Inca, que cuenta el paso de los pueblos diaguitas en el suelo de Andalgalá. Piedra proveniente de las minas Capillitas. De allí viene el artesano que sobre esta roca rosa talla joyería y figuras decorativas.
La cerámica de Carlos Moreyra cuenta la historia de la migración y el territorio de Berisso. Mientras el maestro realiza una clase en el espacio de Taller Vivo, su alumna Soledad Aquino cuenta ese recorrido por las técnicas ancestrales de barro de los pueblos originarios y las primeras migraciones. El humedal y las playas están presentes desde el material hasta la representación.
La promesa de Dios
Fernando Portillo es hijo de Néstor Portillo. Néstor le hizo una promesa a Dios durante el diluvio que tuvo Paraguay en la década del ’90. Le dijo que, si le daba un don en las manos para sobrevivir, cada pieza iba a ser un agradecimiento. Así inició con las máscaras tradicionales que se dividen en tres: las decorativas de animales típicos, las “camba” que responden a una parte de la historia paraguaya previa a la Guerra, y las de rostro humano que se usan en los juegos de San Juan.
Fernando está orgulloso de haber heredado el oficio que mantuvo a su familia en pie, es la primera vez que participa de una Bienal del Chaco.
El traspaso generacional de lo ancestral
Desde Cusco, Perú, David Pimentel es el representante de cuatro generaciones de tejido bajo la técnica de telar de cintura ancestral. Reconocido por la UNESCO por la preservación de la cultura y la producción completamente artesanal. Gorros, sombreros, ponchos, cintos y accesorios con el color y entramado-escritura andino típico.











