La secuencia es del escultor de Uzbekistán, Ulash Urakov y la Morocha, fiel seguidora de Ceferino Ferreyra. El escultor está desencajado, luego sorprendido, hasta que esboza una sonrisa. La perra parece irreverente sobre el mármol del escultor. Pero lo mira a los ojos, en su quietud hay la confianza de la que da un lugar conocido y seguro.
Verán en el registro diario fotográfico que los cánidos son parte indispensable. Así lo estableció Fabriciano con su banda y ahora Ceferino, cuya manada ayuda incluso a inspeccionar la piedra esculpida. La foto del día debía ser del “mejor amigo del hombre”.
“La confianza en los ojos del animal”, que nombra este texto es un verso de la escritora chaqueña Agustina Mary Wischnivetzky y titula su reciente poemario, premio UNNE a la Poesía 2025.





