IX Encuentro de Arte Indígena y Artesanía de Pueblos Originarios en la Bienal del Chaco 2026

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Entrar a la gigante carpa de arte y artesanía indígena es ir a un lejano, lejanísimo mundo donde los frutos artísticos que repiten una fórmula y respetan una heredad se despliegan en torrentes. Allí están, superviviendo, la belleza y el misterio de aquellos pueblos idos –legítimos dueños de la tierra hasta la llegada del conquistador– y continúan en cada pieza respetando una plantilla de técnica y de imaginarios ecológicos y ontológicos donde la naturaleza es la esencia, y la resultante entrevé los tiempos cuando el monte era hogar, sustento y Dios.

Esa persistencia/permanencia del mundo que llamamos “originario”, ese muestrario, irrumpe apenas entrando al pabellón gigante del IX Encuentro de Arte Indígena y Artesanía de Pueblos Originarios.

La cestería, la arcilla, el tejido de chaguar han logrado niveles de excelencia y empatía con el gusto del presente. Y no es frase cortés y complaciente: la finura de la trama de un bolso hecho de la rústica hoja de palma recogida en el monte; la arcilla recogida en lagunas y costas de los ríos, amasada hasta volverla dúctil y homogénea, y luego cocida bajo tierra en una larga quemazón que deja manchas negras de fuego sobre la piel de arcilla beige de la tinaja para el agua; la madera blanda que tira el río en la costa, y la dura como el palo santo, haciendo artilugios de figuras antropomórficas; el chaguar multifacético en yicas que son primor, muñecas con las que las niñas indias continúan jugando en el presente y ejercitando su potencial maternidad, y también ese hilo rústico que adquiere colores varios a través de tintes y se vuelve tela delicada en caminos de mesa y vestidos, polleras, ojotas y cintos, son una muestra de la oferta ancestral.

En tal vastedad, elegimos a los animales del monte que ilustran la nota, muchos de los cuales ya no se los ve, ya no están, pero el símbolo, el paraíso perdido, permanece en esos “bichos del monte”, con fulgor de fuego y melancolía de llovizna.

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