Ulash Urakov proviene de Uzbekistán y el nombre de su obra es simplemente Poesía, aunque decir simplemente no engloba la profundidad a la que pretende llegar, ya que también busca el lenguaje silencioso de la piedra.
Según cuenta, la poesía es algo que cada uno tiene dentro: son las emociones internas, las emociones dentro de cada uno, ya que propone detenerse al espectador para lograr reflexionar. Y también rescata la historia del Emperador Mogol Babur.
Como todos los artistas, trabaja duro en el certámen de escultura, pero durante la nota se lo observó manejar el martillo con una diestra formidable, tallando fuerte y con mano segura, ya que además busca descubrir “la suavidad” del alma oculta del material.

Y justamente lo que rescata de todo “el ruido” que genera la Bienal, es el acercamiento del público que “se asombra, viene y saca fotos, graba y se interesa” por la obra y eso siempre “es algo muy bueno porque no ocurre en todos lados”.
Pero también se mostró sorprendido por Resistencia, “por algo la llaman la capital de las esculturas”, descató acerca de las obras que logró ver en su recorrido.


