martes , 6 de diciembre de 2022

Finalistas de La Bienal 2022: Sus proyectos

Sobre el camino

La tierra del lapacho y el urunday este sábado soleado de julio se enriqueció con diez símbolos más. 

Emplazadas vecinas al Río Negro, donde corre la brisa, se pueden encontrar las obras fruto de la experiencia cultural más importante de Iberoamerica. El certamen que este año fue realizado sobre mármol de San Juan, unió continentes y se mantendrá en su hogar natalicio hasta que el Comité organizador de la Bienal del Chaco, es decir La Fundación Urunday, elija su lugar de emplazamiento definitivo. 

De los artistas, el primero que finalizó su obra fue Sodong Choe de Corea del Sur. Con el nombre de Permanency 2150” o “Permanencia 2150”: “El ser humano debe convivir con la naturaleza. Si no respetamos la naturaleza, la supervivencia de la humanidad se verá amenazada. Pretendo contar en la obra la infinita esperanza de la civilización humana en la naturaleza. El prototipo de la célula básica de la vida está estructuralmente enumerado y compuesto. Expresa la eternidad de nuestra humanidad que nunca terminará. En contraste con el color de la piedra, expresa la composición cromática y la eternidad y esperanza de la humanidad. Simboliza avanzar hacia una visión de la eternidad que nunca terminara en un círculo blanco..

John Gogaberishvili de Georgia emplazó su obra sobre una base del mismo color de su obra. El proyecto tiene el nombre de “Emotional transformation” o “Transformación Emocional”: “Visión, éxtasis, exceso emocional, nuevas formas innovadoras de alcanzar el horizonte del futuro y nuevas oportunidades para el futuro”.

De Rumania, Petre Virgiliu Mogosanu trabajó estas seis jornadas en la obra “Tensions in the nature” o “La naturaleza y sus tensiones”. “Partiendo de la idea de que, en la naturaleza, todo se mueve y toda la materia cambia en el tiempo, el ser humano también cambia, piensa diferente cada día. En todas estas transformaciones, hay un impulso que se inicia dentro de nosotros. Las acciones de los cuerpos en la naturaleza ocurren debido a que dentro de cada volumen hay una fuerza, una energía, una tensión y un equilibrio que junto con la voluntad actuarán hacia el exterior y crearán un movimiento que es el equivalente a la vida.

Desde Turquía, Ebru Akinci, estuvo estas jornadas trabajando sobre su obra “Chrysalis” o “Crisálida”: En el proyecto la idea principal es la transformación. La capa externa cúbica es destruida por la formación interna y esa forma cúbica comienza a transformarse en otra estructura suave y sensible. Se refiere a la transformación de la materia de lo material a lo espiritual. La exploración del periodo de transformación de una estructura a otra estructura. Renacimiento. El proyecto simboliza la eterna continuidad y transformación de la vida y el desarrollo de sus elementos”.

Verena Mayer – Tasch, de Alemania en estos días de competencia estuvo trabajando en su obra “Dress” o “Vestido”: “Se supone que mi escultura Vestido representa un vestido de origami, doblando la piedra como una hoja de papel, en forma de una figura de origami tradicional. Al esculpir alguna textura en la piedra, quiero evocar la impresión de que la piedra se transforma en papel, el papel en tela, creando una metamorfosis material. Mi interés es dar un material pesado dado por la naturaleza como la piedra, ligereza y levedad debido a una abstracción lúdica del lenguaje formal”.

De Ucrania, IhorTkachivskyi realizó el proyecto de “New energy” o “Nueva Energía”.”Mi escultura es la energía que es constante. Está en constante movimiento y su dinamismo da el movimiento de la tierra, de nuestro planeta y del universo entero. Simboliza el movimiento de los elementos de su relación, coexisten entre sí.”

Desde México, David Bucio trabajó durante estas jornadas en su obra “Equinoccio”: “Siguiendo con la intención de compartir un poco de la cultura de mi país a través de mi trabajo; es que he tomado como referencia la cosmovisión Maya de los Equinoccios. Estos estaban relacionados con Kuulkán, quien para los aztecas era Quetzalcoatl quien para ambas culturas era el dios de la renovación y rejuvenecimiento de la vida. Esta propuesta escultórica es un voto de fe en la renovación como especia, una invitación a mirar a nuestro pasado, a encontrar en nuestras raíces la conexión con nuestro entorno y con nuestros semejantes, es la confianza en mi especie”.

Genti Tavanxhiu, de Albania durante de estos días de competencia estuvo trabajando en su obra “Señorita”: “Es una forma vertical, luminosa que emerge del bloque de mármol que se despliega en su parte alta como una composición orgánica. En su eje central, una silueta elegante. En todas sus direcciones posee una belleza que, como una flor, aparece el espectador y lo ilumina”.

Desde Eslovenia, Arijel Strukelj trabajó en el predio durante estos días en su obra “Tensions of Life” o “Tensiones de la vida”: “Mi proyecto está mostrando como el sistema está tratando de angustiarnos, pero aun continuamos con la vida que queremos: vivir. Las tensiones son un problema que está teniendo un gran impacto en nuestras vidas a diario. En los tiempos que vivimos nos olvidamos de nosotros mismos o de los sueños corriendo en círculos para sobrevivir. Los puntos de tensión están apretando el elemento y creando la forma abstracta”.

En representación de nuestro país, Argentina, esculpió Juan Pablo Marturano su obra “Más allá de las nubes” (Homenaje al cerro Mercedario, Prov. de San Juan): “Escalo montañas y, a su vez, las retrato en escultura. En este caso se trata de la montaña más alta de la provincia de San Juan, el cerro Mercedario. Rindiéndole homenaje al cerro, como metáfora que simboliza aquello que actúa de puente entre el cielo y la tierra”.

 

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